miércoles, 30 de septiembre de 2015
TRABAJO DE CRÍTICA LITERARIA
viernes, 10 de octubre de 2014
Temas de Literatura de 3º de ESO
Temas de Literatura de 4º ESO
lunes, 29 de septiembre de 2014
PARA EMPEZAR LAS EXPOSICIONES ORALES DE LIITERATURA
jueves, 19 de septiembre de 2013
¿Te gusta leer?
Si te gusta leer, nos vemos en el Club de lectura de La Salle - Joaquina Santander
Para todo lo demás, seguimos aquí, en "Tu viaje a Ítaca".
miércoles, 18 de mayo de 2011
De misoginia, feminismo y hembrismo en la Literatura (I)
miércoles, 24 de noviembre de 2010
¡Ana María Matute, premio Cervantes!
miércoles, 20 de octubre de 2010
ENEMIST-ARTE
Así, la historia de la literatura no es ajena a las disputas, famosas fueron las de Góngora y Quevedo; las de Miguel de Cervantes y Lope de Vega; Leopoldo Alas, Clarín (el genial autor de La Regenta), y Rubén Darío. De todas ellas (y otras más) hablaremos otro día. En este primer número nos centraremos en Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez (Gabo).
Peruano de nacimiento el primero y colombiano el segundo participaron en uno de los movimientos que más revolucionó la literatura hispanoamericano de todos los tiempos, el “boom de la novela” (que se merece también una mención más extensa en otro número).
Ambos escritores gozaban de su amistad desde 1967, hasta el punto de que Gabriel García Márquez era el padrino de uno de los hijos de Mario Vargas Llosa, pero en 1976, ante la puerta de un cine de México, Vargas Llosa dejó noqueado a Gabo de un puñetazo en el ojo, "¿Cómo te atreves a querer abrazarme después de lo que hiciste a Patricia en Barcelona?", fue lo que le increpó el recién galardonado con el Nobel. La caricatura, publicada en un periódico de la época, resume la noticia.
Sobre lo que le quiso hacer Gabo a Patricia, la mujer de Vargas Llosa, siempre ha pesado un pacto de silencio entre los dos escritores (pero no seamos mal pensados porque el que parece ser que no obró bien con su propia esposa fue el peruano Vargas Llosa). Además, sus actuales posturas ideológicas tan dispares hacen aún más difícil una reconciliación.
domingo, 28 de febrero de 2010
Los mercados de Fenicia
Por el contrario, hay otros que tienen que encontrarse con unas condiciones muy precisas de temperatura, humedad, altitud y tranquilidad para abrir un libro. Son los que relegan la lectura a la playa, la piscina, las tardes invernales junto al fuego, a algún aburrido proceso gripal, a la cama antes de dormirse y a cualquier situación agradable que uno se pueda imaginar. Algunos, incluso, se preparan un baño con espuma y velas encendidas en ese templo de lectura que siempre ha sido el cuarto de baño. Es indudable que tanto estos lectores-muelle como los anteriores, los esforzados lectores-escaladores, encuentran un gran placer en la lectura. El problema es que de tanto repetir que leer es un placer ha llegado a sonar a frase hecha, a publicidad inventada por escritores y editores para hacer clientela.
Menos mal que la ciencia nos ha echado una mano, analizando lo que podríamos llamar el efecto Agatha Christie. Se ha comprobado objetivamente lo más subjetivo, la maravillosa sensación de bienestar que producen sus novelas en las neuronas de sus seguidores y que, de ampliarse el estudio, sospecho que abarcaría la lectura en general. Para mí es algo definitivo, si en un escáner sale que leer genera felicidad, si se encienden los puntos que hacen de nosotros seres menos agresivos, violentos y mediocres, no sé a qué esperamos para lanzarnos a una librería o a una biblioteca. Además, habría que añadir los últimos descubrimientos sobre las neuronas-espejo, las que nos hacen empatizar con el prójimo. Será por eso que Mercè Rodoreda (y no ha sido la única) decía que una novela es un espejo. Una idea no tan simple si pensamos que para sobrevivir necesitamos vernos reflejados en los demás de todas las formas posibles. Ya lo advertía la misma Biblia de un modo mucho más inquietante al decir que "en esta vida se ve la realidad como en un espejo. Después la veréis cara a cara". ¡Uf!
El caso es que nuestra lectora va embelesada, abducida por lo que en su libro se cuenta. Yo sacaría la novela que llevo en el bolso y me pondría a lo mío, pero me siento más intrigada por lo que lee ella. Hay un momento en que algo le hace gracia y casi ríe, apenas puede reprimirse, tiene que desviar la mirada hacia las paredes oscuras del túnel para salir de esta ilusión. Qué buen rato está pasando, aunque con tantos pasajeros a su alrededor observando taciturnos su particular jolgorio puede que le resulte un poco incómodo. ¿Y si llega un instante en que no sea capaz de controlarse? Pero, al momento, su rostro se vuelve serio, pensativo, por lo que también debe de haber profundidad y margen para la reflexión en esas divinas páginas. Todos nos hemos tropezado con obras de las que hay que levantar la vista de vez en cuando para saborearlas más y que al terminarlas y cerrarlas cobran más vida todavía, reviven en la imaginación, como si en el fondo le hubieran estado chupando la sangre al lector, mientras el lector se la chupaba a ellas. La sangre que circula por el interior de las letras, de las palabras, es absorbida por una mente, que a su vez le entrega todo lo que sabe y lo que ha llegado a ser en esta vida. Y por eso la lectura es el único caso de doble vampirización del que todos salimos fortalecidos, con el corazón más fuerte, y más jóvenes.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Cartas de navegación para viajeros de 4º (V)
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Poesía española:
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Que siendo por su causa, el alma mía
¡goza tanto en sufrir...!
Dios mío, ¡cuántas cosas le diría
si supiera escribir...!
(Ramón de Campoamor)
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CAMPOAMOR, Ramón de: Poesías.
CAMPOAMOR, Ramón de: Poesías (Tomo I).
CAMPOAMOR, Ramón de: Poesías (Tomo II).
HERNÁNDEZ, José: Martín Fierro.
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Teatro español:
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Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros solo aumentan el número de libros.
(Jacinto Benavente)
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BENAVENTE, Jacinto: Los intereses creados. Señora ama.
BENAVENTE, Jacinto: Los intereses creados.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Cartas de navegación para viajeros de 4º (IV)
En el mundo literario domina hoy, y debe dominar por algún tiempo, el arte realista, que con tantos esfuerzos y entre combates de toda especie consiguió su primacía; más aún, en cierto modo la novela social y de masas, de instituciones y personas mayores, que tiene en Occidente su principal representante en Zola, es algo definitivo, algo que viene a cerrar un ciclo de la evolución literaria desde el Renacimiento a nuestros días.
(Leopoldo Alas, Clarín)
Estas son algunas de mis recomendaciones de lectura de la lista de libros de literatura universal clasificados por movimientos literarios (prosa).
Autores españoles o hispanoamericanos:
ALARCÓN, Pedro Antonio de: El sombrero de tres picos.
ALARCÓN, Pedro Antonio de: El amigo de la muerte. El sombrero de tres picos.
BLASCO IBÁÑEZ, Vicente: Cañas y barro.
BLASCO IBÁÑEZ, Vicente: Los cuatro jinetes del Apocalipsis (Volumen I).
BLASCO IBÁÑEZ, Vicente: Los cuatro jinetes del Apocalipsis (Volumen II).
CLARÍN, Leopoldo Alas: La Regenta.
PALACIO VALDÉS, Armando : La hermana San Sulpicio.
PEREDA, José María de: Peñas arriba.
PÉREZ GALDÓS, Benito: Marianela.
PÉREZ GALDÓS, Benito: Trafalgar.
PÉREZ GALDÓZ, Benito: El 19 de marzo y el 2 de mayo.
PÉREZ GALDÓS, Benito: Misericordia.
VV.AA.: Leyendas y cuentos del siglo XIX.
BALZAC, Honorato de: La piel de zapa.
BALZAC, Honorato de: Eugenia Grandet.
BALZAC, Honorato de: Un asunto tenebroso.
DICKENS, Charles: Los papeles póstumos del club Pickwick.
DICKENS, Charles: Canción de Navidad.
DICKENS, Charles: Almacén de antigüedades.
DICKENS, Charles: David Copperfield (Tomo I).
DICKENS, Charles: David Copperfield (Tomo II).
DICKENS, Charles: El Hijo de la Parroquia.
DOSTOIEVSKI, Fedor: El príncipe idiota.
DOSTOIEVSKI, Fedor: Los hermanos Karamazof.
GÓGOL, Nikolai Vasilievic: El Inspector.
GÓGOL, Nikolai Vasilievic: Las almas muertas.
GÓGOL, Nikolai Vasilievic: Taras Bulba.
STOWE, Harriet Beecher: La cabaña del Tío Tom.
TOLSTOI, León: La muerte de Iván Ilich. El diablo. El padre Sergio.
TOLSTOI, León: Cuentos para niños.
TURGUENIEV, Iván: Aguas primaverales.
TWAIN, Mark: Las aventuras de Tom Sawyer.
TWAIN, Mark: Las aventuras de Huckleberry Finn.
TWAIN, Mark: Tom Sawyer detective (Tom Sawyer en el extranjero).
TWAIN, Mark: Un yanki en la corte del rey Arturo.
TWAIN, Mark: Aventuras de Tom Sawyer.
TWAIN, Mark: Las aventuras de Tom Sawyer.
lunes, 26 de octubre de 2009
JuglarESOs de 3º, me apuesto el cuello...
viernes, 23 de octubre de 2009
Por una cabeza
que justo en la raya afloja al llegar
y que al regresar parece decir:
no olvides, hermano,
vos sabes, no hay que jugar...
Por una cabeza
todas las locuras
su boca que besa
borra la tristeza,
calma la amargura.
La Lista de Schinder (1993).
Por una cabeza
si ella me olvida
que me importa perderme,
mil veces la vida
para qué vivir...
Mentiras arriesgadas (1994).
Cuantos desengaños, por una cabeza,
yo juré mil veces no vuelvo a insistir
pero si un mirar me hiere al pasar,
su boca de fuego, otra vez, quiero besar.
E incluso en anuncios como el de Seat León en 2009.
Basta de carreras, se acabó la timba,
un final reñido yo no vuelvo a ver,
pero si algún pingo llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero, que le voy a hacer.
Hago también una mención especial a la magnífica versión que hicieron el curso pasado unos alumnos que ahora están en 4º de ESO.
¿Y el tango en la Literatura? Lo cantó (tango o milonga) el gaucho Martín Fierro en la obra homónima de José Hernández: Cantando me he de morir / cantando me han de enterrar / y cantando he de llegar / al pie del Eterno Padre; / dende el vientre de mi madre / vine a este mundo a cantar.
El gran Jorge Luis Borges lo tuvo en cuenta en su obra. Y Manuel Puig introdujo, alternándolo con el bolero, en los capítulos de su novela Boquitas pintadas (1969), fragmentos de las letras de los tangos compuestos por Alfredo Le Pera, considerado en Argentina como el poeta del tango, y para los argentinos, el tango es sagrado.
Deliciosas criaturas perfumadas,
quiero el beso de tus boquitas pintadas.
(en Rubias de New York)
miércoles, 21 de octubre de 2009
Gonzalo Suárez
El hombre no tenía nariz, ni ojos, ni boca.
Y el rostro estaba cubierto de pelo.
Me llamaron a mí, para que investigara.
La encuesta no fue tan sencilla como posteriormente pudierais imaginar.
Me proporcionaron el pasaje de avión, y volé hasta los antípodas. Y de allí volví al punto de partida.
Por la otra cara del mundo.
Era preciso actuar con cautela, puesto que en ello estribaba el éxito de la empresa.
Solo así pude averiguar lo que averigüé, y redacté un informe de setenta y siete páginas.
Del cual se deducía que: aquel hombre estaba de espaldas.
lunes, 19 de octubre de 2009
Cartas de navegación para viajeros de 4º (II)
Hay una voz secreta, un dulce canto,
que el alma sólo recogida entiende.
(José de Espronceda, Canto a Teresa)
ALTOLAGUIRRE, Manuel: Antología de la poesía romántica española.
BÉCQUER, Gustavo Adolfo: Rimas.
CASTRO, Rosalía: Obra poética.
ESPRONCEDA, José de: Poesía lírica.
ESPRONCEDA, José de: Poesías. El estudiante de Salamanca.
Poesía romántica extranjera:
SHELLEY, Percy B.: Adonais y otros poemas breves.
Teatro romántico español:
SAAVEDRA, Ángel de (Duque de Rivas): Don Álvaro o la fuerza del sino.
ZORRILLA, José: El zapatero y el rey.
ZORRILLA, José: Don Juan Tenorio.
Teatro romántico extranjero:
ROSTAND, Edmond: Cyrano de Bergerac.
domingo, 18 de octubre de 2009
Cartas de navegación para viajeros de 3º (I)
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, ciertamente sé que encontraréis a muchos que podrían aconsejaros mejor que yo y, como Dios os hizo de buen entendimiento, mi consejo no os hará mucha falta; pero, como me lo habéis pedido, os diré lo que pienso de este asunto. Señor Conde Lucanor -continuó Patronio-, me gustaría mucho que pensarais en la historia de lo que ocurrió a Fulanito (pon aquí tu nombre) cuando leyó El conde Lucanor.
El conde le pidió que le contase lo que le había pasado, y así dijo Patronio:
El consejo de Patronio le pareció bueno al Conde, que obró según él y le fue muy provechoso.
Y, cuando don Juan escuchó esta historia, la mandó poner en este libro e hizo estos versos que dicen así y que encierran toda la moraleja:
sábado, 17 de octubre de 2009
Cartas de navegación para viajeros de 4º (I)
DUMAS, Alejandro: La dama de Monsoreau II.
DUMAS, Alejandro: Los tres mosqueteros.
DUMAS, Alejandro: Veinte años después (Continuación de los tres mosqueteros).
DUMAS, Alejandro: El conde de Montecristo I.
DUMAS, Alejandro: El conde de Montecristo II.
DUMAS, Alejandro: El vizconde de Bragelonne (El hombre de la máscara de hierro) I.
DUMAS, Alejandro: El vizconde de Bragelonne (El hombre de la máscara de hierro) II.
DUMAS, Alejandro: La mano del muerto.
DUMAS, Alejandro: Los cuarenta y cinco.
DUMAS, Alejandro, hijo: Aventuras de cuatro mujeres y un loro.
DUMAS, Alejandro, hijo: La dama de las camelias.

